El Comité Olímpico Nacional Italiano colocó a la FIGC bajo administración extraordinaria y nombró a Giovanni Malagò como comisario. La crisis institucional obliga a convocar nuevas elecciones antes del 31 de enero de 2027.
El futbol italiano atraviesa una crisis fuera de las canchas.
Este martes 6 de octubre de 2026, el Comité Olímpico Nacional Italiano, CONI, aprobó oficialmente la intervención de la Federación Italiana de Futbol (FIGC) y nombró a Giovanni Malagò como comisario extraordinario.
La decisión fue ratificada por unanimidad durante una reunión extraordinaria celebrada en Roma.
El objetivo es reconstruir la estructura de gobierno de la federación y celebrar nuevas elecciones antes del 31 de enero de 2027.
Malagò deja la presidencia, pero seguirá al frente
La situación tiene una particularidad.
Giovanni Malagò había sido elegido presidente de la FIGC en junio de 2026.
Sin embargo, su elección quedó bajo cuestionamiento jurídico debido a un problema técnico relacionado con su estatus de afiliación a la propia federación en el momento de la votación.
Ante esa situación, el CONI optó por intervenir la FIGC.
Malagò deberá dejar formalmente la presidencia, pero inmediatamente pasará a ejercer como comisario extraordinario, con funciones para garantizar el funcionamiento cotidiano de la federación y conducir el proceso hacia unas nuevas elecciones.
Nuevas elecciones antes del 31 de enero
El CONI estableció un límite claro.
La FIGC deberá celebrar una asamblea extraordinaria electoral a más tardar el 31 de enero de 2027.
Durante este periodo, Malagò tendrá la responsabilidad de mantener operativa la federación y garantizar que el proceso electoral se desarrolle dentro del marco legal y de las normas federales.
Reuters reportó además que Malagò podrá volver a presentarse como candidato una vez que se regularicen los aspectos administrativos que provocaron la intervención.
Una crisis en un momento delicado
El conflicto institucional llega en un periodo especialmente sensible para el futbol italiano.
Italia enfrenta actualmente varias tareas estructurales de gran magnitud.
Una de ellas es la modernización de sus estadios rumbo a la Euro 2032, torneo que organizará conjuntamente con Turquía.
Al mismo tiempo, el futbol italiano continúa enfrentando las consecuencias deportivas de haber quedado fuera de tres Copas del Mundo consecutivas, una situación sin precedentes para una selección cuatro veces campeona mundial.
¿Por qué intervino el CONI?
El origen inmediato del conflicto está en las dudas legales alrededor de la elección de Malagò.
Según Reuters, los análisis jurídicos solicitados por las autoridades olímpicas cuestionaron la validez del proceso porque Malagò no era miembro de la FIGC cuando fue elegido presidente en junio.
El CONI decidió entonces utilizar la figura de administración extraordinaria.
La fórmula permite retirar temporalmente la estructura directiva y colocar a un comisario con poderes para reorganizar la federación.
En este caso, paradójicamente, el propio Malagò será quien desempeñe esa función.
El futbol italiano entra en transición
La medida no afecta directamente los resultados de la Selección Italiana ni de la Serie A.
Pero sí modifica la estructura política que gobierna el futbol del país.
Durante los próximos meses, la FIGC funcionará bajo un régimen extraordinario.
Después llegará una nueva elección presidencial.
Y con ella, una nueva etapa para una federación que enfrenta enormes desafíos deportivos, económicos y de infraestructura.
Italia necesita recuperar estabilidad.
Dentro y fuera del campo.
Por ahora, la decisión ya es oficial:
la Federación Italiana de Futbol ha sido intervenida.
Y tendrá que reconstruir su gobierno antes de comenzar 2027.
Fuentes
Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI), comunicados oficiales del 6 de octubre de 2026 sobre la intervención de la FIGC y el nombramiento de Giovanni Malagò como comisario extraordinario.
Reuters, reporte del 6 de octubre de 2026 sobre el origen jurídico de la crisis y el proceso hacia nuevas elecciones.









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