La FIFA prepara en Bakú, Azerbaiyán, su primera Copa Mundial y Festival Sub-15, una competición juvenil que rompe con las dimensiones habituales de los torneos internacionales: unos 950 partidos, alrededor de 190 federaciones, ocho futbolistas por equipo y dos tiempos de 20 minutos. Lejos de buscar únicamente un campeón, la propuesta promete multiplicar los minutos de juego y el contacto internacional para futbolistas que apenas comienzan su formación.
El evento está previsto para finales de octubre de 2026. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) anunció el 13 de octubre una convocatoria de 14 jugadores y sitúa la actividad competitiva de su selección entre el 24 y el 30 de octubre. La FIFA, por su parte, ha publicado documentos con distintas cifras y fechas de inicio. Por ello, en esta información priorizamos los aspectos reglamentarios que coinciden en las fuentes y distinguimos lo que aún presenta diferencias documentales.
Un torneo internacional que no se juega once contra once
La innovación principal es el formato de ocho contra ocho. Los encuentros tendrán dos periodos de 20 minutos y se disputarán en campos de 68 por 47 metros, dimensiones menores a las de un partido profesional tradicional. Los organizadores plantean que este modelo favorece más intervenciones con el balón, una participación más frecuente y oportunidades de aprendizaje técnico en edades formativas.
La FIFA también ha comunicado que se utilizarán reglas adaptadas. En la descripción difundida por la RFEF figuran los saques de banda ejecutados con el pie y una referencia específica para determinar el fuera de juego cerca de la portería. Estas particularidades merecen atención: cambian la manera de ocupar los espacios y reducen algunas de las pausas propias del fútbol once.
Hasta 20 partidos al mismo tiempo
El plan organizativo contempla aproximadamente 950 encuentros repartidos en seis jornadas de competición, con capacidad para celebrar hasta 20 partidos simultáneos. Cada selección disputaría al menos nueve encuentros, de acuerdo con la explicación oficial de FIFA del 1 de octubre.
La mayor parte de la actividad tendrá lugar en el Complejo Deportivo Hovsan de Bakú. El Crystal Hall aparece en la información oficial como escenario de encuentros destacados y finales de categorías. Reunir tantos partidos en pocos días implica desafíos de arbitraje, logística, transporte, asistencia médica y coordinación de calendarios que van mucho más allá de la dimensión deportiva.
¿190 o 191 federaciones? Lo que realmente dicen los documentos
En su explicación del 1 de octubre, FIFA habló de 190 federaciones miembro. Sin embargo, una ficha informativa publicada el 18 de septiembre en FIFA.com utiliza la cifra de 191. Los comunicados institucionales también difieren entre el 22 y el 24 de octubre como comienzo de los encuentros.
No es correcto presentar ambas cifras o fechas como si fueran idénticas. Con la documentación consultada, la formulación prudente es que se espera la participación de alrededor de 190 federaciones y que el grueso de la competición se desarrollará durante la última semana de octubre, con cierre previsto para el día 30. Antes de publicar un calendario definitivo de México o de cualquier otra selección habrá que comprobar la actualización correspondiente.
España ya presentó una convocatoria de 14 jugadores
La federación española dio a conocer su lista el 13 de octubre. Según la RFEF, Hernán Pérez elaboró la convocatoria para una selección integrada por jugadores nacidos en 2011, que estará a cargo de David Gordo durante esta cita. Su participación permite observar cómo las federaciones están adaptando sus procesos de detección de talento a un torneo masivo y de formato distinto al habitual.
La presencia de jugadores procedentes de canteras profesionales no significa que el certamen vaya a reproducir el peso competitivo de una Copa del Mundo mayor. Al contrario, la premisa oficial es ofrecer experiencias internacionales frecuentes a futbolistas en desarrollo. Ese enfoque modifica el valor que deben darse a los resultados y a las clasificaciones.
La verdadera apuesta: formación antes que espectáculo
El diseño responde a una pregunta importante para el futuro del fútbol: ¿qué aprende más un adolescente, observando desde el banquillo en un torneo corto o participando en varios partidos ante rivales de culturas futbolísticas distintas? Con encuentros breves y una participación amplia, FIFA apuesta por la segunda opción.
Eso no garantiza automáticamente una mejora deportiva. El impacto deberá medirse después mediante indicadores como minutos efectivos, equilibrio competitivo, lesiones, acceso de federaciones con menos recursos y continuidad de programas juveniles. El volumen por sí solo no equivale a calidad formativa.
También habrá que vigilar que los intereses comerciales o la obsesión por conquistar títulos no desplacen el propósito pedagógico. A los 14 y 15 años, el progreso físico y psicológico varía enormemente entre jugadores, por lo que las comparaciones individuales requieren especial cautela.
Un antecedente que podría cambiar los torneos juveniles
La edición de Bakú es presentada como la primera de una nueva línea de competencias FIFA. Si el modelo produce experiencias útiles y sostenibles para las federaciones, podría influir en futuras competencias de desarrollo y en las estrategias internacionales de formación.
Por ahora, la noticia no es una promesa de estrellas futuras ni una predicción sobre quién ganará. Lo verificable es que FIFA está experimentando con una escala y unas reglas inéditas para brindar más partidos a futbolistas jóvenes. El verdadero resultado del torneo se conocerá después, cuando pueda evaluarse qué aprendieron sus participantes.
Fuentes y documentos
- FIFA: formato especial y cifras del torneo
- FIFA: sedes y reglas oficiales
- RFEF: convocatoria de España del 13 de octubre
- FIFA: comunicado de septiembre
Portada: ilustración editorial generada con IA. No representa una fotografía documental de los participantes o las instalaciones.



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